Mientras millones celebran San Valentín en febrero, aquí la historia es distinta. Mientras el mundo celebra San Valentín, Cundinamarca trabaja y produce la mayoría de flores que se regalan en esa fecha.
Aunque en Colombia el Día del Amor y la Amistad se celebra en septiembre, el departamento se convierte en protagonista mundial en febrero. Porque 7 de cada 10 flores cultivadas en el país nacen en Cundinamarca.
El dato que pocos saben
Cundinamarca concentra el 71% de las hectáreas floricultoras de Colombia.
Eso significa que si ves 10 ramos, 7 salieron de esta tierra.
Además, Colombia es el segundo exportador mundial de flores.
Y gran parte de esa fuerza productiva está en este departamento.
Por eso, cuando el mundo compra rosas para San Valentín, muchas vienen de aquí.
Trabajo silencioso que mueve millones
Detrás de cada flor hay empleo rural.
Miles de familias dependen de este sector.
La floricultura genera trabajo formal, especialmente para mujeres cabeza de hogar.
Además, impulsa exportaciones hacia Estados Unidos y Europa.
Mientras otros celebran con flores, Cundinamarca madruga para cultivarlas.
Ese esfuerzo mueve millones de dólares cada año.
La Ruta de las Flores: orgullo y turismo
El departamento también impulsa la Ruta de las Flores en cinco municipios productores.
La idea es abrir los cultivos al turismo y mostrar cómo nace cada ramo.
Sin embargo, no es solo una experiencia bonita.
Es economía local, identidad y desarrollo.
Así, Mientras el mundo celebra San Valentín, Cundinamarca trabaja y produce la mayoría de flores, fortaleciendo su liderazgo nacional.
Más que romance, desarrollo regional
No celebramos San Valentín en febrero.
Pero sí hacemos posible que otros lo celebren.
En conclusión, Mientras el mundo celebra San Valentín, Cundinamarca trabaja y produce la mayoría de flores. Eso no es solo una frase llamativa. Es un motivo de orgullo regional.

