En medio de una alerta por el envejecimiento rural, Daniel Bernal propone créditos para jóvenes campesinos en Cundinamarca. Además, advierte que sin relevo generacional el campo podría quedarse sin productores.
La propuesta de Daniel Bernal propone créditos para jóvenes campesinos busca facilitar la compra de una primera parcela. Por eso, plantea una línea especial de financiación para quienes quieran sembrar futuro en su propio municipio.
¿Por qué preocupa el envejecimiento del campo?
El campo colombiano enfrenta un problema silencioso. Muchos jóvenes prefieren migrar a la ciudad porque no ven oportunidades rurales.
Sin embargo, los agricultores actuales envejecen y no hay suficiente relevo. Esto amenaza la producción y la seguridad alimentaria.
En regiones como Cundinamarca, considerada despensa del centro del país, la situación genera inquietud.
¿En qué consiste la propuesta?
Créditos para comprar la primera parcela
La iniciativa plantea que un joven graduado pueda acceder a crédito especial. Así compraría su primera tierra en su municipio.
Además, recibiría acompañamiento técnico y apoyo productivo. Esto reduciría barreras económicas y riesgos iniciales.
Según explicó el candidato, la idea es unir educación técnica con saberes ancestrales del campo.
Sin campo no hay ciudad
Daniel Bernal insiste en que garantizar tierra y crédito no es solo un apoyo social. Es una decisión estratégica para el desarrollo regional.
Porque si no hay productores jóvenes, las grandes ciudades sentirán el impacto en los alimentos.
Por eso, Daniel Bernal propone créditos para jóvenes campesinos como una apuesta para proteger la producción.
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Un debate que apenas comienza
La propuesta abre discusión sobre políticas rurales y relevo generacional. Además, pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer la permanencia juvenil en las provincias.
Es vital impulsar medidas que fomenten el arraigo de los jóvenes en las zonas rurales, ya que el envejecimiento de la población y la falta de relevo generacional en el campo puede poner en riesgo la viabilidad de muchas comunidades.
Para lograr esto, es necesario ofrecer oportunidades laborales, acceso a servicios básicos como la educación y la salud, así como incentivos para emprender proyectos productivos en el ámbito rural.
Además, es importante que las políticas rurales se enfoquen en mejorar la calidad de vida de los habitantes de estas zonas, promoviendo el desarrollo sostenible, la diversificación de la economía local y la conservación del medio ambiente.
Asimismo, es fundamental garantizar la participación de los jóvenes en la toma de decisiones y en la construcción de políticas públicas que respondan a sus necesidades y aspiraciones.
En definitiva, es necesario trabajar en conjunto entre el gobierno, la sociedad civil y el sector privado para crear condiciones favorables que permitan a los jóvenes desarrollarse y prosperar en las zonas rurales, contribuyendo así al fortalecimiento de estas comunidades y al desarrollo del país en su conjunto.
En un contexto donde el campo envejece, el acceso a tierra podría marcar la diferencia.
Al final, el mensaje es claro: Daniel Bernal propone créditos para jóvenes campesinos como camino para que Cundinamarca no pierda su vocación agrícola.







