Aunque pocos lo dicen, ¿por qué se apaga el deseo sexual? es una pregunta frecuente en parejas de todas las edades. No es falta de amor. Tampoco es simple rutina. Además, el cuerpo y las emociones juegan un papel clave.
¿Por qué se apaga el deseo sexual? El papel de las hormonas
Las hormonas influyen directamente en el deseo.
Etapas como el posparto, la lactancia o la menopausia cambian el equilibrio hormonal. Por eso muchas mujeres sienten menos energía o menor lubricación.
El estrés prolongado también altera el cuerpo. Cuando el cortisol sube, el deseo baja.
Las tres hormonas que encienden la pasión
Diversos estudios destacan tres protagonistas:
- Dopamina: activa el placer y la motivación.
- Oxitocina: fortalece el apego y el vínculo emocional.
- Serotonina: regula el estado de ánimo.
Sin embargo, si el estrés domina la rutina, estas hormonas se desajustan. La vida íntima suele ser la primera afectada.
La relación también responde: emociones y conflictos
No todo es biología.
La falta de comunicación, discusiones constantes o resentimientos acumulados influyen en el deseo.
Cuando la conexión emocional se debilita, el cuerpo también responde.
La ginecóloga integrativa Martha Lucía Marrugo, vocera de Heel Colombia, explica que el deseo no desaparece de un día para otro.
Según la experta, suele ser una respuesta a desequilibrios hormonales o cargas emocionales constantes.
¿Se puede recuperar el deseo sexual?
La respuesta es sí. Además, el proceso empieza fuera del dormitorio.
Claves prácticas para retomar la conexión
- Hablar sin miedo: expresar necesidades fortalece la intimidad.
- Romper la rutina: pequeños cambios reactivan la chispa.
- Cuidarse primero: dormir mejor y reducir el estrés ayuda.
- Buscar apoyo profesional: orientación médica y terapéutica marca la diferencia.
Algunas mujeres también exploran enfoques integrales con ingredientes de origen natural. Sin embargo, siempre deben consultar a un especialista.
¿Por qué se apaga el deseo sexual? Una conversación necesaria
Hablar de ¿por qué se apaga el deseo sexual? no debería ser tabú.
Al contrario, entenderlo fortalece la relación y evita culpas innecesarias.
Cuando reconocemos que influyen hormonas, emociones y contexto, es más fácil buscar soluciones.
Porque sí, el deseo puede transformarse. Y también puede recuperarse.








