El gobernador Jorge Emilio Rey lanzó una fuerte advertencia sobre la crisis hospitalaria en Cundinamarca. Las EPS no están pagando a los hospitales públicos, y la deuda ya suma 1,2 billones de pesos.
Este hueco financiero dejó a muchos hospitales sin recursos para atender a la gente. El riesgo es claro: cierre de servicios médicos y, en el peor escenario, cierre total de hospitales en varias regiones.
Las EPS en el centro de la crisis de salud
El problema estalló tras una resolución de la Superintendencia de Salud en 2025. Allí se informó que la Nueva EPS ajustaría sus pagos desde octubre, reduciendo el dinero que llega a los hospitales.
Aunque se aclaró que los giros no se suspenderían, en la práctica sí bajaron. Hoy, los hospitales reciben menos plata y más problemas, lo que afecta directamente a los pacientes que necesitan atención.
Pagos selectivos y abandono de hospitales públicos
EPS favorecen a privados y dejan a los públicos sin recursos
Según el gobernador, la Nueva EPS paga solo a clínicas privadas, dejando de lado a los hospitales públicos. Esto es grave, porque son los que atienden a la mayoría de la población en Cundinamarca.
Los números hablan solos: hace un año se pagaba el 70 %, luego bajó al 50 %, después al 40 % y ahora apenas llega al 30 % de lo que corresponde.
El salvavidas de la Gobernación no alcanza
Para evitar un colapso inmediato, el departamento ha usado recursos propios para sostener los hospitales. Pero el gobernador advirtió que esta estrategia tiene un límite.
“No hay presupuesto que alcance. Si las EPS siguen incumpliendo, el cierre será progresivo y secuencial”, declaró Rey. La advertencia encendió las alarmas en toda la región.
Bloqueos que empeoran la crisis hospitalaria
El paro minero y campesino dejó a hospitales sin oxígeno
El reciente paro minero y campesino empeoró la situación. Durante cuatro días de bloqueos se frenó el transporte de alimentos, combustibles e incluso insumos médicos vitales como el oxígeno.
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Algunos hospitales reportaron que solo tenían oxígeno hasta el domingo posterior a las protestas. Por eso, se habló de abrir un corredor humanitario para garantizar el paso de ambulancias y medicamentos.
Un sistema hospitalario al borde del colapso
Hoy, la salud en Cundinamarca enfrenta un doble golpe: la deuda impagada de las EPS y los bloqueos que paralizan el transporte.
El gobernador pidió medidas urgentes para evitar una tragedia mayor. Porque si no se actúa ya, los hospitales públicos podrían cerrar pronto, dejando sin atención médica a miles de familias.