Soacha no solo es un motor de trabajo y crecimiento urbano; es también la cuna de sabores tradicionales que forman parte esencial de la identidad gastronómica de Cundinamarca. La garulla, la almojábana artesanal y la tradicional morcilla soachuna se han convertido en el epicentro de un floreciente turismo gastronómico accesible para toda la región.
La Garulla: Patrimonio inmaterial con sabor auténtico
Elaborada a base de harina de maíz, cuajada fresca, mantequilla y un toque secreto de horno campesino, la garulla soachuna ostenta reconocimiento cultural como producto insignia del municipio. En los alrededores del Parque Principal de Soacha, familias de panaderos tradicionales custodian recetas que han pasado de generación en generación durante más de un siglo.
Ruta sugerida de paradas imperdibles
- Parque Principal de Soacha: Punto neurálgico para disfrutar de garullas calientes recién horneadas acompañadas de masato de arroz o avena casera.
- Corredor de San Mateo y Compartir: Tradicionales piqueteaderos donde la morcilla y las picadas criollas deleitan a los comensales los fines de semana.
- Corregimiento 2 (El Charquito y San Raimundo): Escenarios campestres para disfrutar de gastronomía típica andina rodeados de naturaleza.
«Visitar Soacha a través del paladar es redescubrir una historia de arraigo campesino y maestría artesanal que merece ser celebrada.»
Un plan económico para el fin de semana
Con un presupuesto promedio de entre $20.000 y $30.000 COP por persona, los visitantes pueden disfrutar de un recorrido completo que combina historia, arquitectura colonial en la Iglesia San Bernardino y una experiencia gastronómica inigualable a pocos minutos de Bogotá.
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